Shopping Cart

0

Your shopping bag is empty

Go to the shop

Cuidarte también es criar: por qué tu bienestar emocional importa

By :Suzette Miranda 0 comments
Cuidarte también es criar: por qué tu bienestar emocional importa

Hay días en los que la casa está en calma, pero tú no. Aunque todo parezca “bien”, por dentro sientes el cansancio, la mente corriendo, el corazón apretado. A veces creemos que ser buenas madres significa estar siempre disponibles, pacientes y fuertes. Pero la verdad es que no podemos dar calma si no la sentimos dentro.

Tu bienestar no es un lujo, es una necesidad

  • Cuidarte no es un acto egoísta, es una forma de sostener lo que amas.

  • Cada vez que respiras profundo antes de responder.

  • Cada vez que decides tomarte un momento a solas.

  • Cada vez que eliges dormir en lugar de terminar una tarea.

  • Estás enseñando a tu hijo que el autocuidado también es amor.

  • No se trata de escapar, sino de recargarte para poder estar presente.

El espejo emocional

Los niños aprenden más de lo que observan que de lo que escuchan. Si te ven siempre agotada, corriendo, irritada o sin espacio para ti, aprenden que eso es lo normal. Si te ven detenerte, respirar, decir “ahora necesito descansar”, aprenden que cuidarse es parte de la vida. Tu bienestar emocional es el primer modelo de autorregulación que tu hijo conoce.

Señales de que necesitas pausar

  • Lloras con facilidad o te irritas sin razón aparente.

  • Sientes que haces mucho, pero nada es suficiente.

  • Te cuesta disfrutar los momentos con tu hijo.

  • Tu mente no se apaga, ni siquiera cuando todo está tranquilo.

Estas no son señales de debilidad, son on recordatorios de que también eres humana.

Cómo comenzar a cuidar de ti sin sentir culpa

  1. Empieza por lo pequeño.

    Cinco minutos de silencio, una taza de café sin interrupciones, una caminata corta.  No subestimes el poder de esos momentos.

  2. Pide ayuda sin justificarte.

     No tienes que explicarlo todo, tienes derecho a descansar. A veces lo más valiente es decir: “necesito un momento para mí.”

  3. Haz algo que te conecte contigo.

    Escucha música, escribe, camina, ora, o simplemente quédate en silencio.  Lo importante es reconectar con lo que te hace sentir viva.

  4. Permítete no poder con todo.

     No hay crianza perfecta, solo madres reales aprendiendo cada día. Amar también es soltar la exigencia.

Cuando tú estás bien, tu hogar lo siente

Una madre tranquila crea un hogar donde los niños pueden ser ellos mismos sin miedo. Tu energía marca el ritmo de la casa. Por eso, cuidar de ti es cuidar de todos.

Recuerda: No estás fallando por necesitar descanso, estás siendo honesta contigo y con tus hijos. Cuidarte no te aleja de ellos, te  acerca desde un lugar más genuino, más presente, más amoroso.

¿Te gustó este tema?

Descubre más herramientas, reflexiones y recursos para una crianza consciente en 👉www.aventucrianza.com

Tags :
categories : News

Related post